La misma calidad de nuestro jamón y nuestra paleta, pero envasada al vacío y sin el hueso, para que pueda partirse con más facilidad, evitándose el riesgo de que se seque el producto en las familias menos numerosas, o en las que no se come jamón o paleta con demasiada frecuencia. Esta forma de presentación es ideal para cocinar, y perfecta para hostelería y para tiendas en las que se cuente con un cortador de fiambre. El envasado sin aire mantiene todas las propiedades del producto sin afectar al sabor y prolonga su conservación durante más tiempo, siempre que se mantenga en un sitio fresco.